miércoles, 23 de junio de 2010

Recolocando tildes

En un artículo en defensa de las tildes (lo vio María en DesEquiLIBROS, gracias), Marius Serra elabora frases en las que repite palabras iguales salvo por la colocación de dichas tildes. Entresacamos algunas de ellas:

Doy con un adúltero que adultero sin tilde, igual como adulteró al dios islámico Alá quien le transformó en simple ala.

El diccionario era amplio, pero él lo amplió aún más como ahora lo amplío yo.


El amante de las tildes apodó con un apodo ápodo al cojo sin pies y ahora apostata para llegar a ser apóstata.


¿Se te ocurren otras frases en la que recolocación de tildes permita distintos usos de una palabra?

4 comentarios:

pepellou dijo...

Valido, puesto que mi predecesor no lo validó, que este documento es válido.

pepellou dijo...

Prosiguió su camino y caminó tres pasos sin botar, y como el chico que arbitró no prestó atención, grité presto: "¡Cámino!".
Al grito, el árbitro gritó: "No grite, hombre, que arbitro yo".

Blanca dijo...

Me encantó el artículo, solo espero que no empiezen a encarcelar comedores compulsivos de tildes o terminare con cadena perpetua.

Nimbusaeta dijo...

Hizo mal el cálculo, pero calculo que no estaba precisamente sobrio cuando lo calculó.